Clio Awards 2012

Premiados en campañas de publicidad exterior

Los Clio Awards, uno de los certámenes más prestigiosos de la publicidad, ya tienen nuevos ganadores en este año 2012. Como siempre, diversas categorías refieren a campañas realizadas en el espacio público, ya sea a través de posters, street marketing, ambient u otras estrategias publicitarias que encuentran en la calle su mejor espacio de expresión.

Por este motivo, hoy analizamos a estos premiados. Por un lado, incluyendo a todos los galardonados con el Oro en su categoría sea cual sea su temática y resultado, pero sobre todo, destacando aquellas campañas que demuestran que la publicidad bien enfocada puede ser una gran herramienta para comunicar grandes ideas, más allá de su uso comercial. Amnistía Internacional, Engagement Citoyen, Jala PRT… lo demuestran.

Premio: Gold | Oro

1. The Return of Dictator Ben Ali: La agencia Memac Ogilvy Label de Túnez ha conseguido el oro con una impactante campaña para Engagement Citoyen, una organización sin ánimo de lucro que quería luchar contra el absentismo que pronosticaban las encuestas en las elecciones democráticas de Túnez tras la revolución que derrocó al dictador Ben Ali. La campaña consiguió aumentar el voto de un 55% a un 88%, y aunque no hubiese conseguido el oro, se habría ganado un hueco en esta recopilación.

2. Heaven and Hell: La agencia JWT Shanghai ha conseguido el oro gracias a su poster de gran formato para el fabricante de maletas Samsonite. Una recreación del cielo y el infierno por el que nuestras maletas discurren en los viajes aéreos.

Heaven and hell - Samsonite

3. Quick Draw Wins: La agencia Ogilvy Malaysia de Kuala Lumpur se alzó con otro oro también gracias a un poster, en esta ocasión para promocionar el conocido juego de mesa basado en dibujos Pictionary. En estos posters vemos como unos pequeños y sencillos bocetos acaban con los dibujos más elaborados.

Quick draw wins - Pictionary

Destacado:

1. Amnistía Internacional siempre sorprende con sus campañas. Sus mensajes son siempre potentes y te dejan con un sabor agridulce entre la genialidad de su publicidad y la realidad que evidencian. Sus carteles Mugshots, realizados por la agencia Fuel/Euro RSCG Lisbon de Lisboa y premiados con plata, son un claro ejemplo. Amnistía Internacional lleva años salvando vidas y permitiendo a muchas personas vivir estas vidas.

These potos exist thanks to organizations like the Political Police.
These ones, thanks to organizations like Amnesty Internacional.

Amnistia Internacional Premio Clio 2012

2. La organización Endangered Wildlife Trust (EWT) también ha conseguido la plata con sus poster para la preservación de los animales salvajes en peligro de extinción en Sudáfrica. Las bajas poblaciones de ciertas especies en esta zona se ponen de manifiesto presentándonos a cada uno de estos animales que dejan así de ser un número, para cobrar vida frente a nosotros.

You are looking at every wild dog left in South Africa.

EWT Premio Clio 2012

3. La agencia Ogilvy Indonesia en Jakarta ha sido galardonada con un bronce por este impactante poster para JALA PRT donde pretenden poner de manifiesto los abusos sufridos por las empleadas domésticas.

Jala PRT - Premio Clio 2012

4. Operación ríos de luz. El Ministerio de Defensa de Bogotá junto a la agencia LOWE/SSP3 desarrollaron esta campaña durante la navidad de 2011 para alentar a los guerrilleros de las FARC a desmovilizarse y volver a sus casas. En los premios Clio fueron reconocidos con un bronce.

Descubriendo a Luzinterruptus

Las ciudades son testigo y sufridoras de cada vez más problemas. Los cambios de normativa, concepto urbanístico o la desviación del concepto mismo de sociedad y espacio público han derivado en ocasiones en situaciones realmente insólitas si se analiza el entorno urbano como lugar de uso ciudadano.

Así lo han entendido desde Luzinterruptus, y con grandes dosis de originalidad y humor están actuando en la ciudad de Madrid para dar visibilidad a estas problemáticas. Sus intervenciones son totalmente pasivas y en muchos casos el viandante debe estar atento para darse cuenta. En otras ocasiones, el impacto de sus obras es instantáneo, como lo son siempre sus mensajes: claros, directos y concisos, aunque siempre metafóricos.

Entre sus últimas acciones destaca Agua potable corriendo por las calles, donde resaltan la drástica disminución de fuentes públicas en la capital. Como ellos mismos afirman, “enfada mucho que para beber en el espacio público tengamos que comprar una botella de agua en un kiosco o meternos en un bar, por no hablar de la diversión a la que se priva a los niños que juegan en los parques y plazas. En Madrid, para encontrar una fuente, debes andar mas de 5 kms.” Así pues, movidos por este hecho se echaron a la calle para intervenir cuatro fuentes madrileñas “devolviéndolas a la vida por unas horas” con una instalación a base de botellas de vidrio que habían recogido pacientemente durante cuatro meses: “Queríamos contar que el agua es necesaria para la vida y que nos parecen mucho más necesarias y bellas las fuentes que se usan para beber y para refrescarse, que las meramente ornamentales a las que los ciudadanos normalmente no podemos ni acercarnos a no ser por algún acontecimiento futbolístico “de interés nacional”.”

Agua potable corriendo por las calles

Fotografía de  Gustavo Sanabria, intervención Agua potable corriendo por las calles

 Otra de las acciones que no podemos dejar de mencionar aquí es Farolas de hoja caduca, una brillante intervención que hace hincapié en la también drástica disminución de arbolado en las ciudades y el contrario ascenso de los sistemas de iluminación, que curiosamente se asemejan en forma a los anteriores árboles que se situaban en su mismo emplazamiento.

Una sencilla intervención con un mensaje realmente potente. Con las hojas secas que previamente habían recogido de un parque madrileño, formaron montones bajo las farolas de la Calle Flor Alta y aledañas, “como si se tratara de resistentes troncos, añargados y erguidos, bajo los cuales nunca hay sombra, ni se puede disfrutar del frescor verde de la vegetación en los días de más calor.”

Farolas de hoja caduca

Fotografía de Gustavo Sanabria, intervención Farolas de hoja caduca

 Y sus críticas no son solo medioambientales, en ocasiones la política se cuela entre sus obras para hablarnos de temas tan interesantes como la vigilancia. Ellos nos vigilan a nosotros, pero ¿quien los vigila a ellos? Un cuestionamiento típico que abordaron en las últimas elecciones nacionales aprovechando el despliegue de publicidad exterior del que siempre hacen gala todos los aspirantes a presidentes del gobierno.

Y aunque las imágenes hablan por si solas, sus explicación es esta:

“Los políticos están bajo sospecha, no sólo por parte de los ciudadanos que observamos estupefactos sus maniobras para intentar atajar una crisis de la que no paran de echarnos las culpas. Pero en realidad, los que de verdad les mantienen bajo estricta vigilancia, son los mercados, cargados de un poder ilimitado que consigue derrocar gobiernos legítimos, para imponer en su lugar una raza de tecnócratas de pasado sospechoso, al servicio de la crisis.

Pensando en éstas cosas, nos echamos a las calles de Madrid, el día 19 de noviembre, jornada de reflexión de las pasadas elecciones generales, para hacer un simulacro de vigilancia a los políticos, con la intención de generar debate o simplemente un pensamiento entre la gente que paseaba por las calles de vuelta a casa.

Para nuestra instalación Políticos bajo videovigilancia, llevamos con nosotros 75 cámaras de seguridad falsas, de las que detectan el movimiento y llevan una luz roja intermitente y las fuimos colocando en los soportes publicitarios empleados por los partidos para hacer campaña electoral, observando de cerca las caras retocadas para la foto, de los políticos electos.”

Políticos bajo videovigilancia

Políticos bajo videovigilancia

 Fotografía de Gustavo Sanabria, intervención Políticos bajo videovigilancia

 

Para su última intervención han dirigido sus miradas hacia la contaminación lumínica derivada de una nueva normativa de la Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid que ha aprobado el cambio de los típicos rótulos verdes de las farmacias por otros más potentes.

“De todas las contaminaciones ambientales que acusa la ciudad de Madrid, la más evidente es la contaminación lumínica, tanto es así que en nuestro cielo nunca podemos ver la Via Láctea y apenas las estrellas. Esta sobreiluminación se aprecia a simple vista a más de 200 km de distancia y produce un resplandor que se observa con telescopio de mediano tamaño, a más de 700 km. (…)

Tanta luz desprenden las nuevas cruces, que el entorno que rodea cada farmacia, está permanentemente teñido de un profundo, vibrante y antinatural color verde. Objetivamente hablando, se podría decir que la mayoría de los espacios verdes urbanos de nuestra ciudad, son mas el resultado de una errónea normativa de rótulos luminosos, que del empeño de nuestras instituciones por dotar a la ciudad de lugares donde poder estar en contacto con la naturaleza.

Además del evidente cambio de color de las calles, los vecinos que viven en las inmediaciones de las farmacias abiertas 24 horas, han visto con impotencia como cada noche sus habitaciones se convierten en inquietantes estancias verdes, en las que la vida y la percepción de lo que en ellas acontece se ve alterada, sin que puedan hacer nada para evitarlo.

Sin querer frivolizar con un tema tan serio, pero intentando tratarlo con cierto sentido del humor, que nunca viene mal, hemos llevado a cabo nuestra instalación Malas hierbas mutantes en la que recreamos un futuro no muy lejano, en el que una nueva y resistente especie vegetal fotosensible, crece en el asfalto alrededor de las farmacias, alimentada por la fotosíntesis de su potente luz de “bajo consumo”.

Unas sencillas varillas luminosas de color verde les han servido para crear unos extraños campos en las calles madrileñas. Y como en todas las ocasiones, sus acciones son realizas en los espacios públicos de Madrid, pero sus temáticas son globales y por tanto, trasladables a cualquier otra ciudad del país.

Malas hierbas mutantes

 

Voces divergentes: Sundisa

Imagen de Sundisa

Ya sea navegando por la red, entrevistando a expertos, leyendo teoría o simplemente conversando con amigos, son muchas las ocasiones en las me encuentro con opiniones sobre qué es publicidad/street marketing, cual es su influencia, qué es bello/feo en la ciudad… y otros tantos temas que se abordan en esta página y que me gustaría compartir aquí. En ocasiones porque firmaría yo misma esas declaraciones, en otras por lo alejadas de mi propia visión o simplemente por lo curiosa o insólita que resulta. Pero en About The Street se ha intentando siempre que todas las voces queden representadas, abrir un marco de reflexión y debate útil, y que cada lector adquiera su propia visión de las problemáticas que rodean la publicidad en el espacio público.

Así pues, hoy comenzamos con Sundisa, que defiende así su trabajo de Street Marketing y donde destaco algunos de los puntos claves para debatir:

“En Sundisa el Street Marketing es nuestra especialidad.

Treinta años a tu lado han hecho que crezcamos contigo y apostemos fuertemente por la innovación, sea en los nuevos formatos o en las nuevas disciplinas como la que te apuntamos.

De las antiguas vallas publicitarias a las grandiosas y vistosas lonas cubriendo edificios con la imagen de tu marca, o a las torretas en los rincones más insospechados, por ponerte un par de ejemplos.

Con el Street Marketing, puedes estar seguro que captaremos tu atención de una manera original, elegante y divertida; trasladaremos el mensaje de tu marca al cliente de una manera sorprendentemente atractiva y cómoda para él, nada agresiva.

En Sundisa sabemos combinar los elementos publicitarios más convencionales con los más innovadores como todos los que forman parte del Street Marketing, saldremos a la calle para embellecer los edificios y vestirlos de colores con un único mensaje, tu marca, tú serás el protagonista y irremediablemente captarás la atención de tu potencial cliente.

Nos adaptaremos a tu presupuesto y te presentaremos un proyecto con todos esos elementos exteriores que forman parte del Street Marketing, para que los transeúntes queden admirados cuando el arte publicitario inunda las calles (…)”  Texto completo aquí.

Como queda patente en las entrevistas aquí publicadas, las opiniones de agencias, activistas, teóricos, etc. son diversas y en algunos casos totalmente opuestas. ¿Qué opináis vosotros?

 

#estacionespatrocinadas: La publicidad invade lo público

¿Cuántos Trending Topic relacionados con la publicidad se habrán generando en los últimos tiempos? La publicidad siempre ha jugado con la provocación y se mueve por límites problemáticos, esto no es nuevo. Lo realmente interesante es que son muchas las voces que por fin se están levantando críticas ante situaciones que por unos u otros motivos consideran inadecuadas.

En AboutTheStreet siempre hemos reflexionado sobre las implicaciones de la publicidad en la definición del espacio público contemporáneo, y siempre ha quedado de manifiesto que su influencia es siempre mayúscula. El paisaje urbano es publicitario y el espacio público ya no nos pertenece, ya que no podemos hacer uso de él.

sol samsung galaxy

Seamos críticos

¿Qué ganamos y qué perdemos con el ‘alquiler y venta’ de nuestro espacio público? Entendiendo ese nosotros, por supuesto, como los ciudadanos. Y tal y como diría Guillermo de la Madrid, más allá de creernos la falacia de que indirectamente todos obtenemos un beneficio económico de estos negocios.

¿A qué precio estamos vendiendo nuestro espacio y nuestros derechos? Poco a poco hemos ido olvidando lo que significa simplemente la palabra ‘público’. Sino, no se entiende la facilidad con la que cedemos lo que es nuestro (porque lo que es de todos, también es nuestro, y debemos valorarlo como tal).

La publicidad ha invadido todas las esferas de lo público de forma progresiva hasta llegar a un punto al que no podemos saber exactamente como hemos llegado. La publicidad está ahí, nadie lo hemos elegido, pero lo hemos aceptado. Y este es un gran problema. La ciudadanía no tiene conciencia de que cada parcela que gana la publicidad, la pierden las personas. Cada privilegio que obtienen las grandes corporaciones, significa un derecho menos para los ciudadanos. Y ahora, una marca puede utilizar una plaza para vender, pero una persona no puede manifestarse en ella; puede utilizar una pared para colocar sus reclamos, pero el propietario de un edificio no puede colocar un anuncio para su comunidad; pueden cambiarle el nombre a una estación de tren, y nadie nos pide permiso.

Y no debemos dejarnos convencer por los argumentos que afirman que éste es un hecho puntual, presionados por una crisis económica, que se corregirá cuando ésta finalice. La publicidad nunca retrocede, simple y llanamente porque mueve intereses económicos que nadie está dispuesto a ceder. Y lo que es más, porque su efectividad radica precisamente en ir siempre más lejos.

La publicidad en el espacio público posee un factor que la diferencia de otras estrategias como la televisión o la prensa: es inevitable. Podemos elegir cambiar de canal o pasar de página, pero no podemos evitar la publicidad exterior. No obstante, sí hemos desarrollado mecanismos para obviar los reclamos que nos acosan incesantemente. Por este motivo, la publicidad es cada día más numerosa e insidiosa. Tal y como declaró David Lubars, ejectivo y creativo de BBDO Nueva York en una entrevista para The Wall Street Journal, “los consumidores son como las cucarachas: los rocías una y otra vez hasta que con el tiempo se vuelven inmunes”1. Teoría que evidencia que una vuelta atrás nunca será posible.

escaleras sol

Seamos prácticos

Ahora pensemos la campaña de Samsung desde otra perspectiva. La orientación en la estación de Sol es hoy más difícil que ayer. La señalética se ha vuelto confusa, abigarrada y caótica. Todo un atentado contra el diseño y la funcionalidad.

La señalización pública es un problema de diseño muy complejo que se rige por unas reglas estrictas para asegurar ciertos pilares básicos que garanticen la comprensión y eficacia de los resultados. Hay que convertir lo complejo en algo fácil de entender.

Basados en la necesidad histórica de orientarnos, la normalización surgió como una necesidad de estandarizar la comunicación espacial para que ésta fuera universal e inmediata. Tal y como afirma Rafael Quintana Orozco, “la información que aporta cualquier código de señales debe facilitar con rapidez, en ciertos casos de forma casi instantánea, la percepción clara del mensaje que se intenta transmitir. (…) debe concluirse que si la señal es confusa, contiene exceso de información o es poco atractiva, el mensaje será ignorado”2.

La estrategia publicitaria adoptada por Metro es un claro ejemplo de esto, y de lo que Alfons Cornella denominó “infoxicación”. Según él mismo, la sobresaturación informativa puede incluso crear ansiedad y angustia en los usuarios, más allá incluso de las dificultades a la hora de analizar de forma eficiente demasiada información. Así pues, la señalización de Sol a día de hoy es confusa y ha incorporado elementos innecesarios que solo crean interferencias comunicativas.

salida sol

Conclusiones

Se ha hablado mucho también de los nombres patrocinados en otros sectores, como equipos deportivos e incluso teatros y otros espacios culturales. Personalmente, y aunque considero una atrocidad lo que está sucediendo a ese respecto, creo que ahora nos encontramos ante un ejemplo que va más allá. Es un pasito más que cruza lo privado para adentrarse en lo público. Y traspasar esta línea tiene tantas implicaciones que daría para otra entrada más. Pero básicamente, nos encontramos ante un organismo que pertenece a la comunidad que a día de hoy se vende al mejor postor, y en esta transacción no solo se mueve dinero, sino valores. Valores que ahora predominan sobre lo social, lo ecológico, lo comunitario, lo educativo… y alguien debe decir basta.

Así pues, me alegra ver que aunque esta campaña podría haber quedado como anécdota dentro de la larguísima lista de ejemplos de invasión publicitaria, está sirviendo como detonante de un debate que resultaba urgente abrir. #publididadNOgracias

Texto: Mari Carmen Estevan Estevan
Fotografía: Jairo Vargas Martín

1. “They are like cockroaches – you spray them, spray, and they get immune” The Wall Street Journal, May 30, 1997. Citado en N. KLEIN, No logo: el poder de las marcas. Barcelona: Ed. Paidós, 2005. p.33.
2. RAFAEL QUINTANA OROZCO. Diseño de sistemas de señalización y señalética. Bloque Avanzado. Universidad de Londres.
 

Publicidad SI, publicidad NO

Times Square. Fotografía de Vicente Martinez

Times Square. Fotografía de Vicente Martinez

La relación entre espacio público y publicidad es siempre compleja. La publicidad define la estética del espacio público contemporáneo de forma incuestionable, y esta unión trae consecuencias que pueden entenderse desde diversos puntos de vista:

  • Ayuda a financiar el mobiliario urbano.
  • Contamina visualmente el espacio público.
  • Usa de forma privilegiada el espacio de todos, pero al que solo unos pocos tienen acceso.
  • Facilita el fomento de ideas consumistas e insostenibles.
  • Dificulta el acceso ciudadano a numerosos espacios públicos.

Ante esta situación, existen posiciones extremas, como la de Javier Abarca, que aboga por la desaparición total de la publicidad:

“La retirada de la publicidad exterior tendría beneficios sociales inmediatos e indudables. (…)La retirada inmediata de la publicidad exterior es, sencillamente, una responsabilidad urgente de los gobernantes. Es atender a los derechos básicos del ciudadano, defenderle de un ataque salvaje, masivo e indeciblemente sofisticado.”

y otras más flexibles y permisivas, que van desde la regulación hasta la permisibilidad total:

“Me sumaría a una regulación muy estricta de la publicidad en la ciudad, eliminando carteles gigantescos y campañas agresivas y haciendo hincapié tanto en el mensaje como en el soporte. (…) No creo en la eliminación absoluta de la publicidad, de hecho ésta no tiene porque ser mala, es una herramienta. El problema es su mala utilización, la cuestión es pensar en quien la controla, para qué fines… Supongo que quien más dinero y poder tiene mayor rendimiento le saca a esta herrramienta, llegando a ser monopolizada. Hay que regularlo y en la regulación tienen que participar agentes sociales y no solo partidos políticos a merced de intereses mercantiles.” Iñaki Landa. Consume y Calla.

“Este tema también es delicado porque ya sabemos que en principio toda normativa que prohíba cualquier tipo de forma de expresión de la ciudadanía misma, (que ya sabemos que ésta es una de la cosas que primero se ha prohibido, que una persona pueda poner su publicidad propia en la calle) no interesa. La publicidad tiene que ser regulada normativamente, pero al final interesa a quien interesa. Sí que es verdad que el tema es complicado porque una normativa que prohíba directamente todo tipo de publicidad pero que afecte también a la posibilidad que tiene de expresión un ciudadano a mí no me parece bien del todo. Es decir, yo creo que deberíamos diferenciar la publicidad justamente de los que tienen mucha capacidad de comunicar, como son las grandes empresas o las instituciones públicas, respecto de los que no tienen casi capacidad de comunicación que serían, por ejemplo, la ciudadanía.” Isidro Jiménez. ConsumeHastaMorir.

“Yo creo que la mejora más urgente que necesita, sobre todo una ciudad como Madrid, es que sea infinitamente más fácil hacer cosas en la calle de forma legal. Nosotros trabajamos habitualmente sin permisos, ya que hay que solicitarlos con dos meses de antelación y ningún cliente te da este tiempo. La última vez que quisimos hacer algo en Madrid pidiendo el permiso adecuado no pudimos hacerlo porque lo solicitamos mes y medio antes. Esto es una locura, porque realmente estamos haciendo ciudad, aportando un valor a la calle y a los ciudadanos. Y el ayuntamiento, además, ingresa dinero de los permisos, por lo que no se entienden tantas dificultades. Estamos proponiendo experiencias positivas y creo que habría que facilitarlo de forma urgente.” Eva Salmerón. mmmm…

“Yo creo que se tiene que acotar un poco porque el todo vale se convierte en el oeste. Porque hay gente que piensa que haciendo el cartel más grande va a vender más y no podemos entrar en esa guerra porque estaríamos perdidos. Pero yo creo que hay modelos de publicidad que están muy bien. Por ejemplo, en España es bueno que haya marquesinas que sean de servicio público y a la vez den un mensaje, creo que eso está bien.”  Miguel Olivares. La Despensa.

Nos encontramos un debate abierto, donde todas las preguntas nos llevan a más preguntas:

  • ¿Compensa la privatización por parte de las administraciones públicas del espacio público?
  • ¿Se puede mejorar el espacio publico a través de la publicidad?, y si es así, ¿cómo?
  • ¿Qué factores más allá de los económicos deberían tenerse en cuenta a la hora de decidir sobre la permisibilidad o no de la publicidad en nuestro entorno?
  • ¿Cómo le afecta a la ciudadanía esta invasión publicitaria?

Y la ciudadanía qué opina:

¿Publicidad sí, o publicidad no?

 

 

 

La calle es nuestra

El título de esta entrada puede parecer evidente a simple vista, pero esta afirmación se está poniendo en cuestión desde hace ya demasiado tiempo. ¿Cómo podemos explicar si no los sucesos que desde el 15M se llevan produciendo en las calles de nuestro país? Tan solo la duda sobre nuestros derechos como ciudadanos pueden conllevar la criminalización del libre uso de nuestros espacios públicos.

El diccionario de la lengua de la Real Academia Española define “público” como aquello “perteneciente o relativo a todo el pueblo”, o “común del pueblo o ciudad” en sus acepciones cuarta y quinta. Así pues, las calles, plazas o jardines de las ciudades no son lugares de otros, sino NUESTROS. Son aquellos espacios para el uso y disfrute de todos, que se mantienen con los impuestos de todos… y donde ahora estamos siendo apaleados, también todos. Porque no podemos obviar que cada porrazo que un ciudadano recibe por salir a la calle a manifestar su opinión es un golpe a nuestros derechos, nuestras libertades y nuestros valores. Esas porras nos están golpeando a cada uno de nosotros. ¿Y por qué está ocurriendo esto? Porque el espacio público es también político.

Acampada Plaza Cataluña

Acampada Plaza de Cataluña. Fotografía de ElEconomista.es

De forma generalizada se reconoce a Aristóteles como el responsable de establecer una relación íntima entre política y espacio público. Según su conceptualización del término, el espacio público es aquel que los seres humanos, definidos en sí mismos por su capacidad de expresarse mediante la palabra y de forma racional,  utilizan para reunirse, compartir opiniones, debatir propuestas y encontrar soluciones a los problemas de la comunidad [1]. Esta definición debería seguir siendo válida, pero en vista de los acontecimientos que desde hace meses se acumulan tanto en nuestro país como fuera de él, podemos afirmar que ya no lo es. Pero, ¿cómo hemos llegado a perder nuestro derecho sobre este espacio público? ¿En que momento lo entregamos a manos de intereses privados y puramente políticos y económicos? Yo soy demasiado joven para haber vivido momentos de represión y falta de libertades en una España despojada de sus derechos, pero situaciones como las acontecidas en Plaza de Cataluña, Puerta del Sol, y estos días en Valencia no hacen más que remitirme a esas historias que nos cuentas nuestros mayores – y que debemos escuchar para que no vuelvan a repetirse-, donde nadie podía expresar su opinión, donde reunirse era delito… y donde nadie queremos volver.

Puerta del Sol

Puerta del Sol. Foto de Gonzalo Arroyo en ElMundo.es

Empecé este proyecto para analizar la situación de nuestro espacio público frente a los intereses privados movidos por la publicidad. Para estudiar como los poderes económicos están ganando terreno, colonizando nuestras vidas y dejando cada vez menos lugar a la intervención ciudadana. Pero este enfoque se ha visto desbordado en un solo año y nuevas preguntas se han posicionado en primera línea de investigación. Hace un año no podía imaginar que mi mayor duda a día de hoy sería ¿por qué una marca puede utilizar una plaza para sus fines comerciales y los ciudadanos son expulsados de ella?, simplemente porque hace un año no hubiese imaginado que lo segundo sería posible.

Por este motivo, hoy me gustaría empezar una investigación sobre ¿QUÉ ES EL ESPACIO PÚBLICO PARA TI? Después de lo expuesto, resulta evidente que el concepto “espacio público” precisa una revisión urgente, y la nueva definición debe salir de la aportación de todos.

Yo misma escribía la siguiente definición hace solo unos meses:

“En síntesis, el espacio público es aquel cuya propiedad, dominio y uso son, efectivamente, públicos. Es decir, le pertenece a todos los ciudadanos por igual, y tienen el mismo derecho a usar y disponer de él. Por lo tanto, el espacio público es el escenario para nuestra vida e interacción social cotidiana y debe servir de soporte a nuestras actividades urbanas colectivas, más allá de los límites que establecen las concepciones de individualidad, que tanto poder han adquirido en la sociedad contemporánea. Así, un espacio público bien construido debe ser aquel que facilita el acceso a la convivencia y a la relación social, favoreciendo su uso como lugar de ocupación y no sólo de tránsito.” [2]

 

1. José Augusto Padua, “Espacio público, intereses privados y política ambiental”, Nueva Sociedad, n.122, Nov.-Dic. 1992, pp. 156-163. ISSN: 0251-3552.
2. Reflexiones sobre el espacio público http://www.aboutthestreet.com/?p=60

Flying people in New York City

La agencia Thinkmodo, creada en 2011 exclusivamente para crear campañas de video virales, ha sido la encargada de realizar esta acción. Su intención, promocionar el estreno de la película “Chronicle”. En ella se han utilizado tres robots radiocontrol con forma humana que han volado por Nueva York, simulando a los protagonistas de la película. En ella, tres adolescentes adquieren poderes, entre ellos la capacidad de volar.
 
Si los superhéroes existieran, vivirían en Nueva York, a nadie le cabe la menor duda. Pero, ¿cómo reaccionarían los neoyorkinos al ver a tres personas volando sobre Manhattan? El video de hoy muestra cierta curiosidad ante esta acción, pero ¿son este tipo de propuestas capaces de sorprendernos como antes? Yo creo que no.
Thinkmodo ad agency, born in 2011 to create video viral campaigns exclusively, has developed this action. With that, they want to promote the new film “Chronicle”. For the action, three human-shape radio-control planes flow over New York like the characters in the movie. In in film, three teenagers suddenly have superpowers, including the ability to fly.

 

If super heroes would be real, they would live in New York. Nobody can deny that. However, how New Yorkers would act when they saw three people flying around Manhattan? Today’s video shows some curiosity about the action, but are this kind of events able to surprise us like some time ago? I do not think so.